Dicen que cuando una persona quiere crear un hábito nuevo en su vida, solo se necesita seguirlo durante veintiún días para fijarlo como costumbre y poder hacerlo sin pensar más en ello. Después del tiempo de confinamiento que hemos vivido —y esperemos que no vuelva— muchas personas están seguras de que tras cien días encerrados, algunos hábitos y decisiones tomadas están ya en nuestro ADN y, por ello, dan por hecho que hemos salido más fuertes y mejores
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