Si antes de salir de la oficina deja sus papeles guardados bajo llave, so pena de que sean destruidos por el implacable servicio de limpieza; si tiene órdenes de depositar lo que ya no sirve en un lugar que dice documentos a destruir; si en los taxis no habla de negocios con su compañeros; si su mujer no debe saber para que cliente está trabajando su compañía; si se ajusta a estrictas recomendaciones cuando viaja; si todas estas cosas le son familiares, no cabe duda de que usted trabaja en una multinacional. Las multis se han distinguido siempre por su celo a la hora de luchar contra las filtraciones de su información estratégica, una postura muy lógica en negocios multimillonarios, pero que a veces lleva a sus propios empleados a vivir situaciones rocambolescas.
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