La plaga del coronavirus ha generado un contexto insólito de aislamiento que ha impedido acompañar a los enfermos terminales y velar a los difuntos de forma presencial. Elaborar un duelo sano tras una muerte cercana por covid-19 es más difícil que hacerlo en circunstancias normales, pero no imposible.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados