El Concilio Vaticano II pone como fundamento de la obediencia religiosa el que el superior «hace las veces de Dios». ¿De dónde viene esa idea? Si inicialmente los que «hacían las veces de Dios» eran los Emperadores y los Obispos, ¿constituyen las órdenes religiosas una especie de jerarquía paralela? Y si los Emperadores y los Obispos, por diversas razones, han dejado el título de «vicarios de Dios», ¿no habrá también otro concepto más funcional de superior religioso, que permita mejor la «obediencia activa y responsable» que pide el Vaticano II?
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