A la llegada de los españoles a tierras mesoamericanas, en 1519, había un mosaico de culturas que tenían sus propias características. Se hablaba diferentes lenguas; sus expresiones estéticas, como pintura, escultura en piedra y barro y hasta la arquitectura, guardaban estilos con sello propio que las diferenciaban, la economía, la organización social y la religión tenían aspectos más o menos similares en todos los ámbitos mesoamericanos, aunque no dejaban de tener sus propias particularidades
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados