La historia de las berenjenas de Almagro está ligada directamente con la gastronomía árabe y judía, de cuyas culturas pasó a la cocina cristiana. La actual receta de las berenjenas de Almagro, por el cumulo de sabores y especias, bien puede ser árabe. La importancia de este plato, conservado de manera tradicional durante muchas generaciones en la capital del Campo de Calatrava, dio lugar, en los años 60, a la aparición de un sector industrial asociado a las conservas vegetales que ya poseen una gran tradición en la zona. El nacimiento de las primeras conserveras cuenta ya con más de cien años de historia, pero el camino no ha sido fácil ni corto, en éste se han quedado muchas ilusiones y proyectos. La aparición de la Denominación Específica de la Berenjena y luego la Indicación Geográfica Protegida ha sido un espaldarazo oficial a un sector industrial que nació de la tradición y que ha hecho a Almagro, y en parte a los pueblos de su comarca, más conocidos en el universo culinario.
The history of Almagro’s eggplants is linked directly to the Arabic and Jewish cuisine, from whose cultures came into the Christian one. Taking into account the flavors and spices, the current recipe of Almagro’s eggplants could presumably be Arabic. The relevance of this traditional snack, traditionally preserved along generations in the capital of the Campo de Calatrava area, leaded in the 60s to the apparition of an industry related to the vegetable processing sector that already has a great tradition in the region. The birth of the first canning industries took place a hundred of years ago, but the road has not been easy or short; many illusions and projects have fallen by the wayside. The appearance of the Geographical Indication of the eggplant, and later, of the Protected Geographical Indication has provided official recognition to an industry originated from custom, and has made Almagro, and to a large extent the nearby towns, well-known in the culinary universe
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