En el acondicionamiento del sector residencial existente se utilizan las simulaciones dinámicas con el fin de predecir el rendimiento energético y térmico, suponiendo un uso estándar de los edificios, sin tener en cuenta el rol clave del usuario en el consumo de energía de una edificación. Esto representa una debilidad en la forma en que se estructura la evaluación y el diseño de los proyectos de acondicionamiento, ya que no se consideran de manera integral los factores determinantes en el desempeño térmico y energético. El desarrollar evaluaciones integradas de las viviendas que se acondicionarán permite elegir directrices efectivas y objetivas. Este trabajo propone una evaluación más objetiva y holística que utiliza técnicas variadas y comparadas, involucrando al usuario en la evaluación post-ocupacional, para que proporcionen una retroalimentación en el proyecto de mejoramiento energético-ambiental. El diagnóstico integrado comprende cálculos numéricos, mediciones in situ, simulaciones de demanda energética y una estimación de la percepción del usuario, con el objetivo de mostrar los diferentes resultados obtenidos a través de diversos métodos de medición. El estudio muestra grandes diferencias al comprar lo que los usuarios perciben y esperan, con las sugerencias de mejoramiento térmico obtenidas desde la simulación. Se concluye que, para lograr una mayor satisfacción del usuario y al mismo tiempo un mejor desempeño energético del edificio, las estrategias de acondicionamiento deben definirse no solo en función de estándares o casos anteriores, sino que deben considerar las expectativas de los habitantes e incluir también los valores medidos experimentalmente de ciertas propiedades físicas de construcción, y así calibrar las simulaciones dinámicas.
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