Tras la frustrada expedición en Sicilia, Pirro volvió tras sus pasos y volvió a invadir la península itálica al frente de un potente ejército. Esto implicaba enfrentarse nuevamente a las legiones romanas, a las que ya había derrotado años antes (en Heraclea y Ásculo). Los ejércitos epirota y romano se encontraron esta vez en la localidad de Benevento, ¿favorecerían una vez más los dioses a Pirro?
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