Argentina
Puede ser un llamado, el reproche ante algún exceso materno o un grito de terror. En todo caso, ¡Mamá! proviene de un hijo. A priori, este grito plantea interrogantes en torno a cuestiones como la posición del sujeto materno, el Deseo-de-la-Madre y los posibles estragos del vínculo materno-filial. Pero ¡Mamá! es un significante cuyo sentido muta al ritmo de la época. La tecno-ciencia, la inclusión de la mujeres en esferas de lo social antes reservadas exclusivamente a hombres, nuevas formas familiares ordenadas por un goce heterogéneo al Nombre-del-Padre (Bassols, 2016), y el reconocimiento legal de nuevas formas de filiación son algunos fenómenos que conforman el contexto actual del lazo social en el que se produce este grito y las respuestas posibles a él.Existe una pluralidad de formas de ser una madre. Ya no se trata de una posición reservada exclusivamente a las mujeres. Mientras nuevas maternalidades, que pueden estar encarnadas por hombres, se presentan como una respuesta a la caída del Nombre-del-Padre o al goce de una mujer (Gómez, 2017) muchas madres solteras, madres-sostén de familia o SuperMoms —que consideran cuasi superfluo el papel del hombre— deciden que son suficiente para sus hijos. Moms Are Enough! (¡Las madres son suficiente!) es un artículo de opinión aparecido en Los Ángeles Times de la pluma de Peggy Drexler. Los resultados de un estudio estadístico sobre un millón de parejas lesbianas es el principal punto de apoyo de su argumento. La interpretación de los mismos permite a la autora alegar contra ideas compartidas por algunos políticos conservadores y la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. A sólo algunos meses de la asunción de George W. Bush, y a contrapelo de los valores que sostienen el ideal tradicional de la familia americana, esta profesora de psicología de la Universidad de Cornell sostuvo que este tipo de pareja no implica para los niños ningún riesgo particular en lo referente a su integración social. Los hijos de parejas lesbianas no abandonarían la escuela ni cometerían crímenes —al menos no en mayor medida que los hijos de parejas heterosexuales— incluso lograrían identificarse a modelos viriles y hasta fantasear con invitar a su “social-mother” a sus juegos de la NBA (Drexler, 2001). La confusión entre identidad de género y posición masculina o femenina, así como la asociación entre la maternidad y sexo femenino, son algunos de los supuestos que podrían cuestionarse a partir de un planteo de esta naturaleza y no sólo desde el psicoanálisis. Pero quizá el contraste más interesante esté contenido en el título del artículo. Tomada al pie de la letra, la arenga Moms Are Enough! plantea algunas dificultades en el plano subjetivo. Las madres pueden ser suficientes, pero es necesario recordar que la maternidad no resuelve todo lo atinente al deseo y el goce. Dado que es la insuficiencia lo que sostiene el deseo en el plano materno y femenino, el psicoanálisis podría dar lugar a otra consigna: Mothers: are not enough! (Madres: ¡No sean suficiente!). Jacques Alain Miller sintetiza esta idea en una lección que extrae del seminario La relación de objeto:“… lo que permanece ignorado al hipnotizarse con la relación madre-hijo no es sólo la función del padre, cuya incidencia sobre el Deseo-de-la-Madrees, sin duda, necesaria para permitirle al sujeto un acceso normalizado a su posición sexuada. Es también que la madre no es "suficientemente buena", para retomar la expresión de Winnicott, si sólo es un vehículo de la autoridad del Nombre del Padre. Es preciso, además, que para ella "el niño no sature la falta en que se sostiene su deseo". ¿Qué quiere decir esto? Que la madre sólo es suficientemente buena si no lo es demasiado, sólo lo es a condición de que los cuidados que prodiga al niño no la disuadan de desear como mujer (Miller, 2005).Las formas que asume la falta que sostiene el deseo materno y los efectos que provoca en un niño ser el objeto que sature esta falta, son algunos de los temas que es posible interrogar a partir de las variaciones en el discurso social y las nuevas formas de la identificación a la posición materna. El cine y las series de TV constituyen el terreno de este abordaje donde conceptos del corpus psicoanalítico serán puestos en forma a partir de las problemáticas que plantea el orden simbólico en el siglo XXI. Además de un llamado, una amonestación y un grito, ¡Mamá! es fundamentalmente una interpretación equívoca de la actualidad que da lugar al título de este número del Journal Ética & Cine: ¡MAMÁ! Posiciones, deseos y estrago.Esta nueva publicación reúne la propuesta de la edición anual número XIII del Ciclo de Cine y Psicoanálisis de la Universidad Nacional de Córdoba e incorpora textos de distintos autores que trabajan la maternidad desde diferentes enfoques.Las preguntas sobre los nuevos modos de ser madre, el deseo materno, la soledad de una madre y el estrago materno intentan ser respondidas a partir del análisis de algunas de las producciones que formaron parte de la programación de este ciclo. A la lectura de “¡Guillermo y los chicos a la mesa!”, “Juno” y la cordobesa “Soleada” se suma “Game of Thrones”, una de las series del momento que formó parte de la grilla. Por último, se incorpora la Reseña de tesis de doctoral sobre la noción de estrago (David Zawady).Además, conforman este número Una dificultad en el análisis de mujeres: el estrago en la relación con la madre (Marie-Heléne Brousse); Exaltar a la madre (Amanda Goya); Maisie: el sujeto del inconsciente más allá del niño (Valeria Núñez). Y por cierto un estudio sobre la serie Trece Razones (Irene Cambra Badii y Paula Mastandrea), popular entre los jóvenes al mostrar uno de los rostros más inquietantes del estrago materno.También encontrarán la reseña de los libros El seminario de La ética a través del cine (Eduardo Laso y Juan Jorge Michel Fariña) y House y la cuestión de la verdad. Bioética y psicoanálisis (Compiladores: Irene Cambra Badii y Juan Jorge Michel Fariña).
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