Objetivo: Analizar la presencia de una escleritis dentro del contexto de una enfermedad intestinal inflamatoria (EII), así como evaluar los resultados de los diferentes tratamientos instaurados con el objeto de poder establecer un protocolo terapéutico. Material y métodos: Se evaluaron las características de la escleritis (tipo, bilateralidad, inflamación ocular asociada) y de la EII (actividad, enfermedad articular, otras manifestaciones extraintestinales) así como la eficacia de los diferentes tratamientos sistémicos instaurados (antiinflamatorios no esteroideos y/o esteroideos, inmunosupresores). Resultados: De los 10 pacientes (12 ojos) con escleritis asociada a EII (5 con enfermedad de Crohn y 5 con colitis ulcerosa), 5 presentaban una uveítis anterior y 2 una queratitis ulcerativa periférica. La uveítis anterior apareció años antes o concomitantemente con el inicio de la escleritis. La relación entre la escleritis y la actividad de la EII fue variable. Cinco pacientes tenían una enfermedad articular y 6 pacientes tenían otras manifestaciones extraintestinales. Tras fracaso terapéutico de los corticoides en 5 pacientes se instauraron los inmunosupresores (3 con azatioprina, 1 con metotrexate, y 1 con clorambucil). Tras fracaso terapéutico del metotrexate se instauró la azatioprina, la cual consiguió controlar la escleritis. Conclusiones: La escleritis puede aparecer tanto durante la actividad o la inactividad de la EII y se asocia frecuentemente con una enfermedad articular o con otras manifestaciones extraintestinales. La aparición de una escleritis en un paciente con uveítis anterior recurrente obliga a descartar una EII. La escleritis asociada a EII debe ser tratada inicialmente con antiinflamatorios no esteroideos o esteroideos sistémicos, según el grado de actividad y el tipo de escleritis. En el caso de fracaso terapéutico de dichos tratamientos, debe instaurarse un inmunosupresor sistémico comenzando por la azatioprina.
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