Los cambios en el clima ejercen una presión sobre la biodiversidad adicional a la que causan las actividades humanas, acentuando los procesos de fragmentación de los territorios en los que se distribuyen las poblaciones y comunidades vegetales y animales, y las consecuencias negativas que se derivan de estos procesos.
La combinación del cambio climático con la fragmentación de los ecosistemas acelera los procesos de contracción de las áreas de distribución de las especies, como muestran numerosos casos estudiados tanto en organismos vegetales como en animales y también las predicciones de modelos de poblaciones.
La fragmentación de los ecosistemas, sea de origen natural o artificial, limita las posibles respuestas de los organismos al cambio climático, ya que al dificultar sus movimientos diarios y estacionales restringe la posibilidad de alcanzar áreas vitales para su desarrollo o colonizar nuevas áreas favorables. Por tanto, la fragmentación del territorio puede poner en riesgo la resistencia de las poblaciones naturales frente al cambio climático.
Como estrategia adaptativa de las infraestructuras lineales de transporte al cambio climático se proponen algunas medidas de mejora de la conectividad territorial y la funcionalidad de los ecosistemas, entre las cuales destacan la conservación de corredores que aseguren la conectividad ecológica (infraestructura verde), la protección de espacios con criterios específicamente derivados del cambio climático, la detección de áreas prioritarias para desfragmentar y el diseño de pasos de fauna adecuados para ser utilizados por las especies con requerimientos más exigentes.
Changes in climate and human activities multiply their impacts on biodiversity. Human activity accelerates climate change while producing an increase in the processes of fragmentation of the territories in which plant and animal populations and communities are distributed.
Fragmentation of ecosystems, either of natural or artificial origin, limits the possible responses of organisms to climate change by hindering their daily and seasonal movements, and reducing the possibility of colonizing new areas that could constitute favourable habitats in different climatic scenarios. Therefore, the combination of climate change with fragmentation of ecosystems represents an acceleration in the processes of contraction of species' distribution areas, several orders of magnitude higher than natural climate changes. This reflection is based on cases studied in both plant and animal organisms, and also on the predictions of population models.
This article proposes that the territory currently presents a level of fragmentation that puts at risk the resistance of natural populations to climate change. As an adaptive strategy of the linear infrastructures of transport to climate change, some measures to improve connectivity are proposed, among which are the protection of spaces with criteria specifically derived from climate change, the detection of priority areas to defragment and the design of steps to suitable fauna to be used by species with more demanding requirements.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados