¿Por qué Felipe V mantuvo a su servicio cuerpos militares flamencos en el ejército español y en la casa real a pesar de que los Países Bajos dejaran de formar parte de la Monarquía hispánica tras el Congreso de Utrecht de 1713? Esta contribución busca la respuesta a la pregunta sobre las condiciones en las cuales los Borbones procedieron a la reforma del Ejército de Flandes a inicios del siglo xviii. En efecto, desde el acceso de Felipe V al trono de España, los Países Bajos fueron puestos bajo el control personal de Luis XIV. Esta situación permitió a grupos y familias flamencas que estaban bien relacionadas y recomendadas en Versalles tener un protagonismo mayor en el proceso venal de reforma. A partir de 1703, cuando la reforma de la Guardia Real en Madrid se enfrentó con duras resistencias, la dinastía buscó actuar desde Bruselas, apoyándose en los mismos grupos que habían facilitado la reconstitución del Ejército flamenco. Durante la contienda sucesora, los méritos conseguidos por estos flamencos borbónicos, tanto en Flandes como en España, crearon las condiciones para que Felipe V les garantizara la preservación de sus empleos en la Península. Al final, este artículo intenta encontrar un término medio entre las nociones de continuidad y de ruptura asociadas tradicionalmente a las reformas borbónicas, demostrando que la perpetuación del servicio de los flamencos a España fue fruto de una profunda renovación de las lealtades políticas.
Why did Philip V keep Flemish military troops in the Spanish army and in the Royal Household despite the fact that the Low Countries ceased to be part of the Spanish monarchy after the Utrecht Congress (1713)? This contribution seeks to demonstrate that the answer to this question lies in the conditions in which the Bourbons proceeded to reform the Flemish army in the early 18th century. Indeed, since Philip V acceded to the Spanish throne, the Low Countries were placed under the personal control of Louis XIV. This situation allowed Flemish groups and families which were well connected and recommended in Versailles to play a greater role in the venal reform process.
From 1703, when the reform of the royal guard in Madrid faced severe resistance, the dynasty sought to act from Brussels, relying on the same groups that had facilitated the reconstitution of the Flemish army. During the War of Succession, the merits gained by these Flemish Bourbonists, both in Flanders and Spain, created the conditions for Felipe V to guarantee the preservation of their military units in the Peninsula. Ultimately, this article attempts to find a middle ground between the notions of continuity and rupture traditionally associated with Bourbon reforms, demonstrating that the perpetuation of the Flemish service to the Spanish crown was the result of a profound renewal of political loyalties.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados