Valencia, España
Madrid, España
Cordoba, España
El control lipídico es uno de los pilares de la prevención secundaria pero, a pesar de la múltiple evidencia que demuestra la reducción del riesgo de nuevos eventos cardiovasculares cuanto menor sea la concentración de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad, esta sigue siendo el factor de riesgo de los pacientes que peor se controla. La aparición de nuevos fármacos como los inhibidores de PCSK9 ayudará a mejorar este control, pero también pueden resultar de gran importancia programas que mejoren la comunicación entre cardiología y atención primaria y con los pacientes, ya que, aunque se disponga de excelentes fármacos, si no se prescriben o si los pacientes no los utilizan, no se alcanzarán los objetivos. A pesar del gran desarrollo clínico de las terapias hipolipemiantes en los últimos años, con evidencia que en gran parte se refleja en las principales guías clínicas, existe una brecha importante entre la evidencia generada y la incorporación de las nuevas terapias a la práctica. Esta brecha contribuye a que una proporción importante de pacientes con enfermedad cardiovascular establecida no alcancen los objetivos de control lipídico y por ello estén expuestos a un riesgo aumentado de eventos recurrentes. Reducir esta brecha obliga a analizar de manera crítica las principales barreras y afrontar nuevos retos para solventarlas. Investigadores básicos y clínicos, médicos especialistas y de atención primaria, otros profesionales sanitarios, sociedades científicas y autoridades sanitarias deben encontrar la sinergia que permita finalmente reducir esta brecha y mejorar los resultados en salud cardiovascular.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados