El patrimonio significa algo propio, opuesto a ajeno. Si el patrimonio pasa a ser fuente de riqueza estamos haciendo bueno el art. 6 del Estatuto Autonómico, cuando habla de “la mejora de las condiciones de vida, elevación del nivel cultural y trabajo de todos los extremeños”. La conservación y revalorización de los bienes históricos es tarea de todos los ciudadanos y poderes públicos.
Pero el deterioro, destrucción y enajenación de las artes se han ido sucediendo de manera ininterrumpida y fatal en la historia local. Medio siglo de vida de los poblados del Plan Badajoz es suficiente ya para estar en salvaguarda del peligro de desaparición.
Máxime cuando las obras pictóricas tienen como propietario al Estado y como usufructuario a la Iglesia. A veces las responsabilidades no son perfectamente delimitadas en la práctica.
Consecuentemente, el motivo de este trabajo es el gran valor artístico del siglo XX en los veintidós núcleos, que potencie a futuras generaciones de las Vegas Altas del Plan Badajoz.
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