Madrid, España
Madrid, España
Salamanca, España
El análisis de los daños producidos por eventos sísmicos en yacimientos arqueológicos proporciona mucha información sobre terremotos antiguos e históricos que pueden mejorar los análisis de peligrosidad sísmica.
En este trabajo se propone una metodología de análisis que permite cuantificar la deformación a partir de los daños observados en un yacimiento de forma que se pueda establecer su posible origen sísmico. Esta metodología consta de tres fases: (a) Identificación e inventario de daños, (b) cuantificación de la deformación y (c) incorporación de los resultados a los catálogos sísmicos. La primera fase consiste en inventariar y cartografiar los daños siguiendo la clasificación de efectos arqueológicos de terremotos (EAE). La segunda fase consiste en cuantificar la deformación de esos daños, estableciendo diferentes parámetros como la dirección de máxima deformación horizontal (ey). Este análisis se realiza a diferentes escalas: individualmente para cada EAE inventariado, para el conjunto de daños del mismo tipo de efecto, y finalmente para todo el yacimiento considerado. El grado de homogeneidad en los resultados nos permite establecer el origen sísmico de las deformaciones. Esta metodología se ha desarrollado en al yacimiento romano de Baelo Claudia (Cádiz, España) y se ha aplicado a diferentes terremotos históricos de la Península Ibérica. Para calibrar este análisis, la metodología se ha aplicado a dos terremotos instrumentales: el terremoto de Lorca de 2011 (5,1 Mw;
Murcia, España) y al terremoto de Emilia Romagna de 2012 (5,9 Mw; Italia).
The analysis of the damage caused by seismic events in archaeological sites provides significant information about ancient and historic earthquakes that can improve seismic hazard analysis. In this paper a methodological analysis to quantify the deformation of structural damage recorded in archaeological sites is proposed.
This methodology focuses on the establishment of the seismic / non-seismic origin of the observed damage and consists of three phases: (a) identification and inventory of damage; (b) quantification of deformation;
and (c) incorporation of the results to seismic catalogues. The first phase is the inventory and mapping of the damage according with the classification of archaeological effects of earthquakes (EAEs). The second phase is to quantify the deformation of damage by setting different parameters such as the direction of maximum horizontal strain (ey). This analysis is performed at different levels: for each of the recorded EAEs, for all the records of a particular category of EAEs, and finally for the complete archaeological site including all the categories of EAEs. The homogeneity of the results (damage orientation) allows us to establish the seismic origin of deformations. This methodology has been developed in the Roman site of Baelo Claudia (Cádiz, Spain) and has been applied to different historical earthquakes in the Iberian Peninsula. To calibrate the method, analyses on oriented damage were carried out immediately after the recent instrumental earthquakes of Lorca 2011 (5.1 Mw, Spain) and Emilia Romagna 2012 (5.9 Mw; Italy).
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados