Después de Auschwitz nada es igual en la historia de la humanidad, fue Adorno quien afirmó de forma contundente que: “No se puede escribir poesía después de Auschwitz”. Sin embargo, muy pron - to los/las supervivientes comenzaron a recoger en sus libros testimonios sobrecogedores del horror deshumanizador que habían conocido: Primo Levi, Jean Améry, Imre Kertész, Elie Wiesel, entre otras.
En todo caso, si bien ha sido posible escribir (incluso escribir poesía), nada puede ser igual tras com - probar cómo el ser humano es capaz de matar de forma industrial, es capaz de acostumbrarse a vivir al lado del horror y llevar una vida “normal” y es capaz de olvidar hasta el punto de desmentir y de volver a construir opciones políticas de extrema derecha que fomentan, de nuevo, el odio al ser humano diferente por el hecho de serlo (entre otras cosas).
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados