Envejecer, como característica íntimamente ligada a la vida, podría estudiarse bajo un punto de vista estrictamente biologista interpretándose como un fenómeno más de la vida misma. De esta manera hemos podido llegar a saber que el factor principal que determina la duración de nuestra vida es la herencia, la información contenida en los cromosomas que nos entregaron nuestros padres. Estas instrucciones especifican cómo funcionamos, las estructuras químicas básicas de nuestras mentes y cuerpos, las enfermedades a que somos susceptibles, la base de nuestra personalidad y atributos mentales y, también, la duración temporal planteada de nuestros cuerpos. Pero envejecer comporta muchas otras repercusiones, en muchos aspectos, que hace que sea mucho más que un fenómeno biológico. Inmersos como estamos en la sociedad del bienestar, envejecer supone una avalancha de problemas socioeconómicos que deben ser planteados bajo muchos puntos de vista y atajados desde la ciencia y otras disciplinas tanto humanísticas como científicas para encontrarles solución, entre ellas, la economía.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados