La reflexión que precede a estas líneas la escribió José Martí refiriéndose al Benemérito Benito Juárez, doce años después de ocurrida la muerte de Rafael Morales y González; sin embargo, la reflexión que encierra la misma es perfectamente aplicable a esta insigne figura de la localidad pinareña cuya vida transcurrió en otro tiempo histórico. Sea este artículo tímida recordación a un hombre que no necesitó de escultores, ebanistas o arquitectos para erigirse un mausoleo; el templo de su tumba lo levantó con su propia obra e incontables méritos personales.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados