Si no lo veo, no lo creo”. Nuestra dependencia de los sentidos es brutal, y en muchas ocasiones, errónea. Si algo nos ha ido enseñando la Física desde sus inicios es que los sentidos no son una buena medida para el conocimiento de la Naturaleza. En ocasiones, nuestros sentidos se equivocan. Y muy a menudo, ni siquiera dan respuesta. Por ello la Física, como otras muchas ramas del conocimiento, han contraatacado al “Si no lo veo, no lo creo” con un “¿Y si no lo veo pero lo detecto?”.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados