La primera cronista hispana de nombre conocido fue una viajera "ante litteram" que entre los años 381 y 384 recorrió más de cinco mil kilómetros visitando los lugares santos entre Mesopotamia, Palestina, Siria y Egipto. Recogió sus impresiones en el libro "Itinerarium ad loca sancta", con una prosa minuciosa y animada.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados