Este artículo parte de una revisión del lugar que ocupa la vivienda en el patrón transicional clásico, lineal y acumulativo, que actuaría como estándar con respecto al cual los y las jóvenes intentan construir sus trayectorias biográficas. En dicha secuencia progresiva, la integración laboral ocupa una posición previa (como requisito necesario) a la emancipación residencial. Se analiza la articulación entre los principales condicionantes estructurales de la emancipación y supuestas pautas culturales españolas para, finalmente, contrastar estas tendencias generales con los relatos de un conjunto de jóvenes, obtenidos a través de entrevistas cualitativas. Las conclusiones apuntan a la posibilidad de que la propia noción de “transición” haya perdido su validez en un escenario marcado por la precariedad laboral, que habría hecho que el problema de la vivienda quedase invisibilizado ante otras preocupaciones más inmediatas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados