La predicación en la Iglesia primitiva comenzó con la proclamación del misterio de la muerte, sepultura, resurrección y ascensión de Jesús a la derecha del Padre. Esto está en la base de la redacción que configura el canon del Nuevo Testamento. En los textos de los evangelios canónicos encontramos las siete últimas palabras de Jesús que, durante tantos siglos, han servido a la Iglesia para profundizar en la fe en el Señor Jesús.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados