Se estima que la demencia afecta aproximadamente a 47 millones de personas en todo el mundo y se prevé que pase a 75 millones en 2030 y a 132 millones en 2050. El proceso diagnóstico ha de ser ordenado, respetando los siguientes pasos: 1) establecer la presencia de deterioro cognoscitivo; 2) caracterizar estas alteraciones como demencia (diagnóstico sindrómico); 3) identificar el tipo de demencia (diagnóstico etiológico); valorar el grado de repercusión funcional, familiar y social. La presencia de afectación de la memoria es un requisito necesario para el diagnóstico de demencia. El diagnóstico diferencial del síndrome demencial incluye una serie de entidades que cursan con deterioro cognoscitivo, como el envejecimiento normal, el retraso mental, el delirium, la depresión, o los déficits cognoscitivos. La enfermedad de Alzheimer (EA) constituye la demencia más frecuente. Es una demencia degenerativa primaria de inicio insidioso y curso progresivo, caracterizada clínicamente por la pérdida de memoria y de otras funciones cognoscitivas, así como por una serie de síntomas no cognoscitivos, entre los que destacan los de tipo depresivo o psicótico, y los trastornos del comportamiento. La demencia vascular (DV) es la demencia causada por lesión vascular cerebral, tanto de tipo isquémico como hemorrágico o hipóxico. A estos dos requisitos (presencia de demencia y de enfermedad vásculo-cerebral) se une un tercero, el de la relación razonable entre ambos. Sería una complicación tardía de diversas enfermedades vásculo-cerebrales. En general se acepta que, en los estadios iniciales, la pérdida de memoria en comparación con la EA, es menor y son más acentuadas las alteraciones del humor. La labilidad emocional y la sintomatología depresiva suelen ser más frecuentes y hay una mayor conservación de la personalidad. Cuando la demencia está muy evolucionada puede ser indistinguible de la EA. La prevalencia de la demencia en los enfermos de Parkinson (EP) oscila entre el 30 y el 50%. Los factores de riesgo dentro de la EP para desarrollar demencia son la edad avanzada, el comienzo tardío de la EP, la gravedad de la sintomatología motora, la depresión, la mala tolerancia a la L-DOPA y los efectos secundarios importantes a la medicación; como las alucinaciones, el delirium y los delirios.
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