Cuatro han sido las principales escuelas organísticas de España: catalano-valenciana; aragonesa; vasco-navarra y castellana. Esta última constituye la base sobre la que se construye entre los siglos XVI y XVII, el órgano ibérico que halla su plenitud en el siglo XVIII. Su principal característica es la trompetería de batalla. Entre los múltiples registros sonoros que posee, destacan los denominados bélicos, que tímbricamente se aproximan a los instrumentos de las antiguas fanfarrias militares de trompetas, clarines, bombardas, etc.
Al repertorio musical del órgano ibérico barroco han contribuido gran parte de los compositores de los siglos XVI al XVIII, como por ejemplo S. Aguilera de Heredia; F. Correa de Arauxo; P. Bruna; J.B. Cabanilles y otros igualmente importantes, con batallas, tientos de batalla, tocatas y sonatas marciales, etc.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados