Nadie podría haber esperado hace un año que Mariano Rajoy, incapaz entonces de formar Gobierno, acabara manteniéndose en el poder en minoría pero sin nadie que le haga sombra. Sólo él ha resistido un 2016 inédito y convulso hasta el punto de que la oposición anda descabezada o dividida y sin visos de resolver sus disputas internas en el corto plazo. Los Presupuestos y Cataluña son los dos grandes retos que le depara 2017, si bien cuenta con que la debilidad del PSOE y el peligro que representaría para los socialistas la convocatoria de nuevas elecciones en mayo le permita sacar adelante las cuentas públicas. La economía, el gran escollo de su primera legislatura, marcha según sus previsiones. Y, por si fuera poco, Aznar ha dejado de ser un problema.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados