Se trata de la reforma-ampliación de un edificio en Torremolinos, para adaptarlo a hotel.
La idea principal en torno a la que ha girado el proyecto ha sido la CONSECUCIÓN DE UNA EDIFICACIÓN SOSTENIBLE. Conceptos como �Reutilización, Reciclaje y Reducción�, tan en boca de todos hoy en día, con la puesta en valor de lo que recibimos y lo que dejamos, son los que se han tomado como base para construir un edificio, con menos consumo, más autónomo energéticamente y con menos producción de residuos, durante su construcción y en su funcionamiento, obteniendo un edificio de CALIFICACIÓN A.
Procesos constructivos:
En la demolición: Cuestiones importantes serán la demolición selectiva con la finalidad de reutilizar el máximo de elementos posibles, reduciendo así la generación de residuos.
En la construcción: Era importante conseguir una envolvente que aislara la edificación de manera óptima. Para ello dotamos a los cerramientos de un amplio aislamiento, trasdosados con lana de roca, en el interior, y aislamiento de cerámica fluida nanoestructurada termoaislante como acabado superficial, éste es capaz de rechazar alrededor del 95 % de la radiación solar. Reduciendo las pérdidas térmicas de manera importante.
Instalaciones:
Pozo canadiense: Permitirá mantener más fresca la edificación en verano, y cálida en el invierno, insuflando aire ya tratado bajo tierra en el sistema de acondicionamiento térmico, y aportando la renovación de aire exigida por la normativa vigente.
Geotermia mediante pozo profundo: Seis pozos que aportan calor a la caldera con el consecuente ahorro energético.
Reutilización de aguas: Para recuperar el agua de lluvia y las aguas grises de aparatos sanitarios con su posterior depuración, almacenamiento, e impulsión a red de alimentación de inodoros y riego.
Optimización de recorridos: Centrando el cuarto de instalaciones desde donde parten la mayoría de las redes.
Iluminación LED: Bajo consumo.
Ascensor sostenible: Eficiente y ecológico.
Estructura de la edificación:
El patio central, está dotado de nebulizadores, que aportan el índice de humedad óptimo en verano, elementos de control solar que evita excesos de exposición y suelo radiante, que eleva el calor en invierno. Se vuelve a la idea de casa patio con efecto chimenea en verano al tener el techo móvil abierto, y efecto invernadero en invierno con el techo cerrado.
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