La relación que el hombre entabla con la comida oculta tras los velos desplegados por la naturaleza aquello que adviene comoacto puramente cultural. Así, el vínculo hombre-animal está articulado bajo una lógica tecnocrática en la que opera unaobjetivación del cuerpo del otro y posibilita la burocratización de la muerte. La cultura carnofalogocéntrica, en términos de JacquesDerrida, propone una dinámica sacrificial basada en la ausencia de responsabilidad debido a que el animal no aparece ante elsujeto como alteridad radical sino que es re-presentando en tanto objeto. Esta situación, enmascarada en el acto de comer, seconstituye como horizonte que posibilita la instauración del genocidio.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados