El arte de la cultura tibetana está impregnado por un carácter espiritual. El Mandala, círculo sagrado, como muchas de las expresiones artísticas de la tradición budista, manifiesta el camino del desarrollo y elevación espiritual a partir del conocimiento de dimensiones más sutiles. Actualmente muchos artistas reflejan en sus obras ese sentido más profundo de la realidad que nos hace elevar y desvelar nuestras conciencias.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados