La enfermedad por el virus del Ébola, antes conocida como fiebre hemorrágica por Ébola, es una enfermedad de los humanos y otros primates causada por alguna de las cinco especies descritas de Ebolavirus de la familia Filoviridae: Ebolavirus Zaire, Ebolavirus Sudán, Ebolavirus Bundibugyo, Ebolavirus Taï Forest (virus aparecido en Costa de Marfil) y Ebolavirus Reston. La enfermedad tiene una alta mortalidad, que oscila entre el 25% y el 90% de las personas que enferman de Ébola. Durante el año 2014, a fecha de 8 de octubre, se han notificado 8.033 casos sospechosos y 3.865 muertes. El brote no ha sido aún controlado. El virus puede ser adquirido al entrar en contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de una persona u otro animal enfermos o con superficies y objetos contaminados. Los síntomas comienzan 2 a 21 días después de contraer el virus, con fiebre, dolor de garganta, dolor muscular y dolores de cabeza. Siguen vómitos, diarrea, erupciones, alteración de la función hepática y renal y subsiguientemente, en ocasiones, sangrado. El control de brotes requiere la participación comunitaria, una correcta gestión de los casos, vigilancia y seguimiento de contactos, servicios de laboratorio apropiados y tratamiento adecuado de los restos a través de la cremación o el entierro. No hay tratamiento específico para la enfermedad pero las medidas de soporte vital apropiadas ayudan a la recuperación de los pacientes. Para el cultivo de los virus se requiere bioseguridad de nivel 4 de contención. El aislamiento forzado (o cuarentena) y el rastreo de contactos son considerados importantes para contener un brote.
Ebola virus disease (formerly known as Ebola haemorrhagic fever) is a disease of humans and other primates caused by one type of ebolavirus, family Filoviridae: Zaire, Sudan, Bundibugyo Côte d'Ivoire (Taï Forest virus) and Reston virus. The disease has a high risk of death, killing between 25% and 90% of the patients. During 2014, to October 8, 8,033 suspected cases and 3,865 deaths had been reported. So far, the disease is not under control. The virus may be acquired upon contact with blood or other body fluids of an infected human or other animal and with surfaces and materials contaminated with these fluids. Symptoms start 2 days to 21 days after contracting the virus, with a fever, sore throat, muscle pain, and headaches. Typically, vomiting, diarrhea, and rash follow, along with decreased function of the liver and kidneys. Around this time, affected people may begin to bleed both within the body and externally. Outbreak control requires community engagement, case management, surveillance and contact tracing, appropriate laboratory service, and proper disposal of remains through cremation or burial. No specific treatment for the disease is yet available. In laboratories where virus culture is carried out, biosafety level 4-equivalent containment is required. Quarantine (also known as enforced isolation) and contact tracing are regarded as important to contain an outbreak.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados