El autocuidado de la salud constituye un primer escalón esencial en el mantenimiento de la salud y, en general, de la calidad de la vida de cada persona. Pero, además, cada vez es mayor la evidencia de que un adecuado autocuidado reduce la incidencia de patologías graves que suponen un elevado coste en recursos a nuestro sistema sanitario y la promoción de medidas que lo favorezcan constituye un objetivo de todos los gobiernos de los países desarrollados. Un adecuado autocuidado exige una educación sanitaria básica de la población en la que están implicados todos los agentes sanitarios, tanto las autoridades como los profesionales; en este sentido, el farmacéutico tiene una particular responsabilidad, dada su situación privilegiada de accesibilidad a los pacientes y al conjunto de la población, así como por su condición de experto del medicamento. Un autocuidado racional y seguro se fundamenta en un ciudadano bien informado y debidamente asesorado para que pueda asumir con garantías la responsabilidad sobre su propia salud.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados