El Palacio de la Calahorra constituye el primer edificio y a la vez uno de los más importantes, del renacimiento español. sus específicas condiciones constructivas, con la participación de españoles y genoveses, así como el mecenazgo del marqués del Zenete, le convierten en una obra singular. A ello se añade el enclave dentro de las tierras accitanas, en el oriente de la provincia de Granada, aislado y en las faldas nevadas de la sierra. Por fin, su programa iconográfico, de marcado carácter mitológico, permite comparaciones con las obras clasicistas que se están construyendo paralelamente en Italia.
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