Este artículo explora las implicaciones de la teoría intercultural –la dimensión de la distancia al poder– con el fin de estudiar la naturaleza de los compromisos en el proceso de mediación. El modelo occidental presupone que las partes pueden identificar intereses básicos y negociar en torno a ellos determinando prioridades, compensaciones, quilibrios. En el centro de nuestra reflexión sobre los compromisos se encuentran nuestras ideas sobre condición de agente, autonomía y responsabilidad. Sin embargo, una implicación básica de los trabajos empíricos sobre la distancia al poder sugiere que las expectativas de deferencia pueden hacer que algunos participantes eviten la responsabilidad directa de la toma de decisiones y que, en lugar de trabajar en pro de los compromisos, actúen en función de los compromisos o las obligaciones que ya tienen. Así, los miembros de culturas con corta distancia al poder están más capacitados y dispuestos a comprometerse; los miembros de culturas con gran distancia al poder están más limitados por el hecho de tener obligaciones. Mientras que el modelo occidental de negociación y mediación aborda los medios para llegar a compromisos (la legitimidad parte de las decisiones que toman los agentes autónomos), las normas que determinan la conducta en las culturas con gran distancia al poder son las que reflejan el hecho de tener compromisos y obligaciones (la legitimidad se deriva de las relaciones precedentes).
This paper explores the implications of one aspect of intercultural theory –the dimension of power distance– in order to comment on the nature of commitments in the mediation process. The familiar model of Western mediation assumes that parties can identify core interests and negotiate around those, through prioritising, trading and balancing. At the heart of our thinking about commitments are our ideas about agency, autonomy, and accountability. However, a core implication of empirical work on power distance suggests that expectations of deference may lead some participants to avoid direct decision-making responsibility and, rather than work towards commitments, to act on the commitments or obligations they already have. Thus, low-power distance culture members are more able and willing to make commitments; high-power distance culture members are more constrained by having commitments. Whereas the Western model of negotiation and mediation addresses the means to reach commitments (the legitimacy of which stems from the choices the autonomous agents make), the norms that shape conduct in high-PD cultures are those the reflect having commitments and obligations (the legitimacy of which derives from antecedent relationships).
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