Como medida de profilaxis y para evitar por consiguiente la aparición de esta enfermedad, grave por sí, y con mayor motivo en estos pequeños enfermos, dada su menor resistencia, hemos de recomendar el cepillado de los dientes con Perborato sódico. Es de encarecer la importancia que en la etiología de esta enfermedad tiene la estomatitis en sus variadas formas y principalmente la ulcerosa, debido a la exaltación de la virulencia microbiana en la boca y a la escasez de las defensas naturales, que hace que la osteomielitis sea su terminación fatal cuando con un simple toque de argento-fenol a tiempo bastaría para que las cosas volviesen a la normalidad. El éxito del tratamiento estriba en la combinación precoz, oportuna y ordenada de todos los remedios que para la curación de esta enfermedad hemos citado.
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