"Cuando el padre muere, los hermanos reparten la casa.Es tan fácil como trazar una línea imaginaria que la divide exactamente por la mitad. Por suerte (o más bien gracias a la simetría con que fue construida, como para sufrir una partición equitativa con el tiempo) la línea coincide con un tabique, de modo que a los hermanos les basta con tapiar las puertas y los pasillos laterales para realizar la separación de la vivienda en dos partes ..."
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