Reino Unido
Este artículo interpreta un episodio del la vida del crítico de arte británico John Ruskin como un microcosmos en la transición entre el Romanticismo y el Modernismo. Entre 1845 y 1849 su modo de escribir, pintar y archivar sufrió una transformación radical. Sus procesos iterativos de ver, interpretar y dibujar se alejaron de las prácticas asociadas a lo Pintoresco y se acercaron a modos emparentados con los de sus contemporáneos “apasionados por las antigüedades”. Su proyecto, el registro de detalles de la arquitectura veneciana hasta los más mínimos detalles antes de que se perdieran porque los edificios se estaban restaurando, obligó a Ruskin a implicarse de diversas maneras en conceptos que ya había comenzado a explorar: la noción de verdad, de vida y de trabajo, que habrían de ejercer una profunda influencia cuando hubo de declararse a sí mismo profeta años más tarde.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados