Valencia, España
Así pues, la hospitalización es una fuente de efectos adversos, así se desprende del estudio ENEAS (Estudio Nacional de Efectos Adversos ligados a la Asistencia Sanitaria) dirigido por Aranaz (17) en el que se muestra que, a igualdad de patologías, existe una incidencia mayor de complicaciones en los operados con ingreso hospitalario que en los operados en régimen de cirugía ambulatoria, 10,3% versus 3% respectivamente, por lo que podemos concluir que la CMA es más segura para los pacientes, que la cirugía con ingreso para determinadas patologías e intervenciones quirúrgicas.
Una mayor estandarización de los procesos junto con la protocolización de las actividades que caracterizan la CMA tienen una influencia decisiva en la disminución del riesgo de originar efectos adversos y además que el impacto de los mismos sea menor, pues mientras el porcentaje de efectos adversos moderados y graves en CMA es del 37,5% en el de la cirugía con ingreso es del 68,8%.
Mediante la cirugía ambulatoria se reduce uno de los riesgos más importantes de la infección de la herida quirúrgica: el tiempo de permanencia del paciente en el centro hospitalario. Con este sistema organizativo de asistencia quirúrgica se anula la estancia preoperatoria, la postoperatoria y se reduce el tiempo peroperatorio, merced a la experiencia del equipo quirúrgico al practicar de forma repetida los mismos actos quirúrgicos en pacientes similares. Si a todo ello se añaden medidas de asepsia y antisepsia estricta, se establecen circuitos obligatorios de limpio-sucio, se le ofrece al paciente y su familia una información exhaustiva sobre el proceso y sus cuidados, se le obliga a una ducha preoperatoria, se le elimina el vello con maquinilla de cabezal desechable momentos antes de pasar a quirófano, se practica profilaxis antibiótica durante la inducción anestésica de forma protocolizada, se realiza una limpieza y desinfección de la piel mediante círculos concéntricos de dentro a fuera, dejándola secar antes de colocar los paños de delimitación del campo quirúrgico, se realiza una técnica quirúrgica mínimamente agresiva, rápida pero delicada y respetuosa con los tejidos, con hemostasia cuidadosa evitando la electrocoagulación excesiva, evitando los espacios muertos, secreciones…, se utilizan drenajes en indicaciones muy precisas y solo de sistemas cerrados y aspirativos y se utilizan instrumental y guantes nuevos al implantar cualquier prótesis, estamos convencidos de que la infección de herida quirúrgica descenderá, como en nuestro caso, de forma evidente.
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