Rodear, asaltar, ocupar los parlamentos: los lugares de poder institucional han hechizado la atención y el deseo de los movimientos sociales (y, tal vez por eso, los dispositivos electorales son la continuación lógica). Peroel poder es logístico y reside en las infraestructuras. No es de naturaleza representativa y personal, sino arqitectónicas e impersonal. No es un teatro, sino una estructura de acero, un edificio de ladrillo, un canal, un algoritmo un programa informático.
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