Numerosos son los historiadores que han dado en lamar a Galileo "padre de la ciencia moderna". Con todo lo que esta ampulosa etiqueta significa, ha de reconocerse en los trabajos de este sabio toscano, que vivió a caballo entre los siglos XVI y XVII, un modo de aproximarse a la naturaleza que subvirtió los órdenes del pensamiento científico. Desde su magisterio en occidente, la experimentación pasaría a ocupar un primer plano como medida fiable de la veracidad de los postulados de la ciencia mientras que la especulación filosófica habría de filtrarse en lo sucesivo por el tamiz del contraste empírico con los hechos observables.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados