México
En este trabajo presentaré unas críticas a la teoría del egoísmo psicológico, que señala que todos los motivos que nos mueven a actuar en el fondo responden a intereses personales. La crítica comienza por señalar que no basta con considerar sólo los motivos, sino han de tenerse en cuenta las intenciones y la responsabilidad que el agente manifiesta para poder enjuiciar un acto como egoísta. Por otra parte, que un acto responda a intereses propios no es consideración suficiente para llamarlo egoísta: mientras que el egoísmo remite a una descalificación moral el interés propio no adolece de esta valoración, por ello es necesario hacer una distinción de estos términos. Con intención de oponerme a esta teoría que señala que en cada uno de nuestros actos manifestamos motivos egoístas y niega la posibilidad de actuar de manera altruista, presento las siguientes líneas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados