Hoy en día los avances tecnológicos se tornan como un revulsivo para la figura de la mediación, creando los denominados globalmente ODR (Online Dispute Resolutions), que serían el resultado de combinar la eficiencia de los sistemas convencionales ADR con el poder y las ventajas ofrecidas por las nuevas tecnologías. Pero ¿se podría recurrir a sistemas de inteligencia artificial para mediar en determinados conflictos?, Ésta y otras incógnitas serán respondidas a lo largo del presente artículo gracias al análisis de la realidad legislativa a nivel español y europeo, al tiempo que estudiaremos el procedimiento concreto que debe seguir este tipo de mediaciones electrónicas y reflexionaremos acerca de su ámbito de aplicación y las consecuencias que esta nueva modalidad puede ocasionar sobre la figura del mediador.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados