La tensión hispano-norteamericana alcanzaba su punto crucial el 15 de febrero de 1898 con la destrucción del "Maine", de la Marina de Estados Unidos, que llevaba anclado tres semanas en la bahía de La Habana. Los 260 muertos y 76 heridos constituían una suculenta presa para la prensa amarilla norteamericana y los "jingoes" aprovechaban la ocasión para atizar el fuego de la guerra. En Cuba y en España la angustia fue el común denominador de aquellos días y, aunque hubiera muchos insensatos que se burlaban de EEUU, los más cuerdos vislumbraron nítidamente el Desastre.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados