El Alcázar fue, durante la mayor parte de su existencia, un ejemplo de prensa ideológica al servicio de un régimen político, el franquismo, de carácter autoritario.
Sin embargo, en la década de los sesenta, bajo la audaz dirección de José Luis Cebrián Boné, logró transformarse en un periódico moderno y aperturista, con cierta capacidad crítica, que resultó incómodo para el poder. Este artículo muestra que, incluso en un régimen autoritario, gracias a los espacios de heterogeneidad que permite y que le son propios, es posible el ejercicio profesional del periodismo, entendido como servicio a la sociedad, desde una posición de libertad e independencia
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados