El discurso actual sobre la salud masculina remite con demasiada insistencia a una imagen obsoleta y monolítica de la masculinidad contrastando de manera simplista el colectivo �hombres� con el de las �mujeres�. Sin embargo, el análisis histórico hace muy evidentes los notables cambios que se han producido en la salud de los hombres, tanto en lo que se refiere a sus actitudes como a sus comportamientos, desde la revolución industrial; así, por ejemplo, se ha transformado no solamente la vida profesional y el mundo del trabajo, sino también la relación entre la masculinidad y el comportamiento de riesgo a lo largo de la vida y, asimismo, la evaluación médica de ciertos comportamientos de alto riesgo como fumar. Las diferencias en la esperanza de vida entre hombres y mujeres merecen una explicación más precisa y menos simplista. Desde una perspectiva histórica de longue-durée, también es un mito que los hombres guarden silencio en asuntos de salud.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados