La tesis es, más bien, que la discusión del empirismo, la solución de ese reto empirista que separa el pensar del ser, forma parte de la altura histórica de la filosofía en el momento presente, es una exigencia suya. Si la filosofía comenzó buscando la unidad del ser, ha proseguido resquebrajándola; en particular distinguiendo el ser creado del increado, y luego distinguiendo el ser natural del personal, las cosas de las personas. Estas distinciones afectan de una manera muy particular a las relaciones entre el ser y el pensar, y a su eventual unidad; éste es, por eso, el tema del empirismo, y de nuestro tiempo.
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