Nuestra intención a través de este caso es examinar el efecto estabilizador que tuvo sobre esta paciente psicótica el despliegue de su delirio en consulta. Ilustramos con este ejemplo la necesidad, percibida en nuestra práctica clínica con estos pacientes, de ofrecer un espacio de escucha para que el saber que contiene cada delirio acerca del sujeto pueda desplegarse. Esto no implica empujar o ayudar al paciente a delirar, sino acompañarlo en la construcción de un saber que dé un marco a su existencia atormentada. El efecto sobre esta paciente fue el de mitigar los fenómenos alucinatorios así como pacificar las relaciones con el entorno familiar y su equipo tratante.
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