La construcción de las catedrales góticas puede considerarse como un trasvase de conocimiento entre las figuras eclesiásticas del obispo y Capítulo, y el arquitecto medieval. La belleza de la catedral dependía de la practica del constructor medieval, y de la teorica de sus promotores. Una muestra de esta transversalidad es el ejemplo de la construcción de la catedral de Tortosa. La metrología y la proporción de la arquitectura de la catedral, emanan directamente de las fuentes filosóficas del orden gótico. Los principales autores de referencia están identificados en su biblioteca capitular: San Agustín (ACTo 20), Calcidio y Capella (ACTo nº 80) y Macrobio (ACTo 236). Esta circunstancia ha permitido establecer unos puntos de contacto entre los saberes del promotor y del constructor góticos.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados