Los pacientes con discapacidad y, en especial, los que poseen trastornos del espectro autista, tienen los mismos requerimientos de atención odontológica que el resto de niños, pero para tratar a estos pacientes, se necesitan habilidades emocionales tanto como habilidades clínicas. Es necesario trabajar el uso del instinto y la creatividad.
A veces se recurre, no al tratamiento más adecuado, sino al más sencillo (anestesia general), para evitar el proceso de acondicionamiento, el cual requiere un mayor número de citas.
Ya que cada paciente es un individuo único, la mayoría de los detalles se aprenden de la experiencia personal con él. Esta es una manera distinta y a veces difícil de practicar la Odontología, pero a menudo es una experiencia muy gratificante.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados