En febrero de este mismo año, el mundo se estremeció ante los ataques terroristas presuntamente perpetrados por miembros de la secta extremista AumShinrikyo. Fueron dejados paquetes en diversas estaciones del metro de Tokyo y estos comenzaron a exhalar un olor indescriptible, pero que producía efectos terribles en los transeúntes. Todos intentaron alejarse del gas, pero algunos no lograron hacerlo a tiempo ¿Qué era esa substancia que de un momento a otro podía atacar a las grandes masas que utilizan el metro? Era Sarin. un gas tóxico muy fácil de sintetizar que ha sido adoptado por muchos países como principal arma química. Ahora, el Sarin se convierte en una amenaza terrorista.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados