Se examinaron las funciones de las lesiones autoinfligidas no suicidas en 39 adultos jóvenes con antecedentes de cortes autoinfligidos en la piel y otras conductas autolíticas, incluidos golpes, quemaduras y rascado intenso. Las consecuencias, los estados afectivos y las razones asociadas con la conducta se valoraron mediante una entrevista estructurada. Los resultados indican que las lesiones autoinfligidas se asocian con una mejora de la valencia afectiva y a disminuciones de la activación afectiva. Específicamente, antes de la conducta, los participantes tuvieron tendencia a sentirse abrumados, tristes y frustrados y, después de ella, aliviados y tranquilos. Además, estos cambios afectivos predicen su frecuencia durante la vida, lo que sugiere que refuerzan la conducta. Por último, aunque la mayoría de los participantes respaldaron las razones de las lesiones autoinfligidas relacionadas tanto con la regulación del afecto (p. ej.: para liberar la presión emocional que se acumula en mi interior) como con la autopunición (p. ej.: para expresar la cólera hacia mí mismo) se valoraron abrumadoramente las razones de regulación del afecto como primarias y las razones de autopunición como secundarias.
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