El estuario de Gironda, en el sudoeste de Francia, es el último esturario de Europa occidental donde todavía migran todos los peces diadromos. Además, la cuenca de Gironda-Garona-Dordoña es el último sistema conocido donde tiene lugar la reproducción del esturión atlántico. El estuario del Gironda es un hábitat esencial para la realización del ciclo vital de esta especie diadroma. Un plan de recuperación europeo iniciado en 1994 ha mostrado la importancia del estuario para la alimentación y aclimatación de los juveniles antes de su primer viaje al mar. El esturión atlántico ha sido amenazado en los últimos 50 años, principalmente por la extracción de de grava en los frezaderos y por los obsoletos reglamentos que han provocado su sobrepesca. Desde finales del siglo XIX, diversas medidas relativas a la navegación (diques, relleno con piedras, espigón) se han llevado a cabo en el estuario de Gironda. Este estuario, industrializado, aunque sólo de forma ligera, ha sufrido dragados desde la creación de un canal de navegación en 1875. Si bien la extracción de grava se reconce comúnmente como causante de graves daños en los hábitats de peces, se están considerando nuevos proyectos de extracción de grava en el estuario del Gironda. Un análisis de los factores de riesgo cualitativos, basado en los últimos conocimientos de la biología y ecología del esturión atlántico, muestra que estos proyectos conllevan el máximo riesgo para la superviviencia de esta especie. Teniendo en cuenta la fragilidad actual de la población de esturión, deben tomarse medidas protectoras como precaución. Éstas deberían excluir extracción adicional de grava.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados